


El Gran Cañón del río Nujiang, situado en la prefectura autónoma Lisu de Nujiang —en la provincia de Yunnan, al suroeste de China—, es conocido por sus imponentes montañas y su caudaloso río. Durante generaciones, las tirolinas fueron un medio de transporte vital para los habitantes de la zona. En 2007, una fotografía de las hermanas Yu Chunhua y Yu Caimei cruzando el río mediante una tirolina para ir a la escuela conmovió a innumerables personas. Con la puesta en marcha de una iniciativa china para sustituir las tirolinas por puentes, estos comenzaron a tenderse sobre el río Nujiang, transformando lo que antes era un abismo natural en una vía de comunicación.
Hoy en día, el municipio de Maji, en el condado de Fugong, cuenta con 16 puentes sobre el río, y existen carreteras que llegan a todas las aldeas y hogares. Las hermanas que antaño desafiaban las tirolinas para poder estudiar también han transformado sus vidas: la mayor trabaja ahora como sanitaria en la aldea, velando por la salud de sus vecinos, mientras que la menor se dedica al cultivo de caoguo —una planta similar al jengibre—, lo que ha incrementado sus ingresos y la ha encaminado hacia la prosperidad.
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