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Jefe del Comando Estratégico de EE. UU. exagera las posibilidades de una guerra nuclear

2021-02-10 10:27:10 Pueblo en Línea

Un bombardero estratégico B-52 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos vuela sobre el desierto de Azraq, a unos 100 kilómetros al este de la capital jordana, Ammán, Jordania, 24 de mayo del 2016. (Foto: Xinhua/ Mohammad Abu Ghosh)

Por Jiang Tianjiao

Beijing, 09/02/2021 (El Pueblo en Línea) -Charles Richard, jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos advirtió que una guerra nuclear entre Estados Unidos y China o Rusia se ha convertido en una "posibilidad muy real".

En el número de febrero de Proceedings, la revista mensual del Instituto Naval de Estados Unidos Richard escribió, que "existe una posibilidad real de que una crisis regional con Rusia o China pueda escalar rápidamente a un conflicto que involucre armas nucleares, si percibieran que una pérdida convencional amenazaría al régimen o al Estado".

En consecuencia, el jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, responsable de la disuasión nuclear estadounidense, incitó al ejército estadounidense a cambiar su principal supuesto de "el empleo nuclear no es posible" a "el empleo nuclear es una posibilidad muy real".

Aunque exagerar la llamada "amenaza china" y "amenaza rusa" es sólo una práctica común de los círculos políticos y militares de Estados Unidos, es impactante leer la acusación sin fundamento de un alto funcionario militar estadounidense.

Como es sabido para todos, desde el primer día de posesión de armas nucleares, China ha declarado la política de no utilizar por primera vez las armas nucleares bajo ninguna circunstancia. La nación se ha comprometido a no utilizar, o amenazar con utilizar, sus armas nucleares contra Estados no poseedores de armas nucleares o zonas libres de armas nucleares.

Por lo tanto, mientras Estados Unidos no inicie primero un ataque nuclear contra China, no tiene de qué preocuparse.

Sin embargo, los círculos políticos y militares de Estados Unidos suelen plantear varias interrogantes. Por ejemplo, si Estados Unidos destruye las bases de misiles nucleares de China con armas convencionales, ¿utilizará China armas nucleares para contraatacar? Una pregunta aparentemente ingeniosa que busca reflejar una especie de provocación en el pensamiento estratégico ofensivo de Estados Unidos, que concibe ataques preventivos y busca estrangular a sus "rivales".

Desde el comienzo de la Guerra Fría, China se ha enfrentado al chantaje nuclear de Estados Unidos. Incluso cuando los dos países acordaron no tomarse como objetivo de armas nucleares estratégicas después de la Guerra Fría, varias administraciones estadounidenses todavía colocaban a China en la lista de ataques nucleares. Está bastante claro que lo más probable es que Estados Unidos inicie una guerra nuclear.

Sabiendo bien la cronología de los hechos, el jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos lanza una advertencia que sorprende al mundo.

La voz de alarma de Richard tiene la intención de mantenerle la boca cerrada a la administración Biden. Muchos estadounidenses perciben la nueva administración Biden como un tercer mandato de Obama, ya que está integrada por veteranos del equipo de Obama, particularmente en el campo del control de armas. Esos especialistas y funcionarios hicieron grandes contribuciones a la firma del Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas entre Estados Unidos y Rusia, y a la firma del Plan de Acción Integral Conjunto sobre el programa nuclear de Irán. Algunos de ellos también elogiaron el compromiso de Obama por un mundo sin armas nucleares.

Biden, un demócrata típico, prefiere seguir con el control de armas. Él participó en las negociaciones de control de armas entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética durante la Guerra Fría. Por lo tanto, su administración desea lograr nuevos logros en ese campo. Tras la prórroga del Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas entre Estados Unidos y Rusia, la administración Biden puede impulsar avances en una política de abstención del primer fuego con armas nucleares.

Para reducir la amenaza de una guerra nuclear, al final de su mandato Obama trató de firmar una orden ejecutiva para adoptar la política de abstención del primer fuego con armas nucleares. Dicha iniciativa tuvo un fuerte resistencia desde el ala conservadora. Hoy en día, es probable que la administración Biden complete el trabajo inacabado de Obama, y reitere la abstención del primer fuego con armas nucleares.

En este contexto, el comandante Richard aumenta la hipotética amenaza de una guerra nuclear por parte de China o Rusia contra Estados Unidos para que los progresistas renuncien a la intención de restringir en Estados Unidos el uso de armas nucleares.

Richard también quiere modernizar el arsenal nuclear de Estados Unidos. Bajo la administración Trump, Estados Unidos avivó la confrontación entre los principales países, la redistribución de armas nucleares y la preparación para las guerras nucleares en su Estrategia de Seguridad Nacional y Revisión de la Postura Nuclear. Con este fin, Estados Unidos modernizaría su tríada nuclear, una estructura de fuerza militar de tres puntas que consiste en misiles nucleares lanzados por tierra, submarinos armados con misiles nucleares y aviones estratégicos con bombas nucleares y misiles.

Mientras tanto, han desarrollado nuevos tipos de armas nucleares, incluyendo el arma de combate de largo alcance, un nuevo misil de crucero lanzado por aire y misiles de crucero nuclear lanzados por submarinos de bajo rendimiento.

La política de disuasión nuclear de Estados Unidos, anunciada posteriormente, propuso además que se desarrollarían o mejorarían plataformas de armas nucleares, como los cazas F35, los bombarderos estratégicos B-21, el sistema de misiles Ground-Based Strategic Deterrent y los submarinos de la clase Columbia. Estados Unidos también podría comenzar a desarrollar una ojiva nuclear apodada W93, el primer diseño desde la década de 1980.

Si bien algunos de estos programas para armas nucleares se han implementado, otros todavía están en la etapa de investigación y su producción y entrega en masa depende de si el Congreso de los Estados Unidos está dispuesto a asignar más fondos. En el proyecto de presupuesto de defensa para el año fiscal 2021, el presupuesto para el mantenimiento y desarrollo de ojivas nucleares alcanza los 20.000 millones de dólares.

La pandemia ha confirmado 26 millones de casos en Estados Unidos, y varios de sus indicadores económicos alcanzaron un mínimo histórico. Teniendo en cuenta la urgente necesidad de Biden de amortiguar el impacto de la pandemia, así como su deseo de avanzar en el control de armas, su administración probablemente reducirá los gastos presupuestarios que emplea en mejorar las armas nucleares.

Para continuar evitar esto, el comandate Richard exageró, tanto como le fue posible, la amenaza de una guerra nuclear contra Estados Unidos.

Richard también tiene como objetivo construir una alianza anti-China. Él argumentó que las amenazas no debían dejarse sin control y pidió "unidad de esfuerzo" para mejorar la preparación. Además de la amenaza de una guerra nuclear, Richard también acusó a China de "desafiar agresivamente las normas internacionales" por los ciberataques y las "amenazas en el espacio", lo que indica que la llamada "amenaza de China" abarca varios campos como las tecnologías nucleares, cibernéticas, espaciales y emergentes. Sin embargo, su análisis llega a los extremos para magnificar las grietas o disputas en ciertas áreas.

De hecho, bajo la administración Obama, China y Estados Unidos han logrado resultados de cooperación. Los dos países no sólo celebraron diálogos sobre seguridad nuclear y diálogos conjuntos de alto nivel sobre la ciberdelincuencia y cuestiones conexas, sino que también lograron logros sobresalientes en la lucha conjunta contra el cambio climático y la lucha contra el ébola. Juntos, en lugar de desafiar las normas internacionales, mejoraron la estructura de gobernanza mundial.

En campos emergentes como el espacio y la inteligencia artificial, China y Estados Unidos también deberían trabajar juntos para servir a los intereses comunes de toda la humanidad.

Se espera que la administración Biden pueda heredar el legado de la administración Obama y llevar a cabo diálogos en áreas como la estabilidad estratégica y la seguridad cibernética, mejorar la cooperación pragmática en salud pública global, clima y medio ambiente, reubicando las relaciones China-Estados Unidos en el camino del sólido y constante desarrollo.

El autor es profesor en el Instituto de Desarrollo de la Universidad de Fudan.